Estamos encantados de compartir con ustedes la inspiradora historia de la Asociación "Boys in the Yard", una organización que ha evolucionado a lo largo de las décadas mientras se mantiene fiel a sus raíces comunitarias y su espíritu de camaradería.
La organización fue fundada a finales de los años 80 en Saint James, un pequeño vecindario donde un grupo de jóvenes de entre 10 y 15 años decidió unirse para establecer conexiones y compartir una pasión común por el deporte. En ese momento, Saint James era un lugar tranquilo, pero nos movía el deseo de divertirnos y mejorar como personas. Comenzamos a reunirnos alrededor de un campo de fútbol improvisado, donde jugábamos con pelotas desgastadas y equipos rudimentarios. Las lesiones eran comunes, pero nuestra determinación para jugar y divertirnos era inquebrantable.
Con el tiempo, nuestro equipo de fútbol adoptó el nombre "Santos", y aunque enfrentamos derrotas, aprendimos a apoyarnos mutuamente y crecer juntos. Un día, un jugador profesional haitiano llamado (To) cruzó nuestro camino y reconoció nuestro potencial. Su aliento nos motivó a trabajar más duro, y gracias a su mentoría, comenzamos a alcanzar victorias en los torneos distritales organizados por Joëlo, lo que fortaleció nuestro espíritu de equipo y pasión por el juego.
En los años siguientes, nuestro interés por el baloncesto comenzó a crecer. Inspirados por las estrellas del baloncesto estadounidense que veíamos en la televisión, particularmente Michael Jordan, decidimos construir una cancha de baloncesto. Con la ayuda de nuestra comunidad, instalamos aros y comenzamos a jugar con tanto fervor como lo habíamos hecho en el fútbol. Sin embargo, nuestro parque de juegos se perdió temporalmente cuando nuestro patrocinador Skanki decidió construir sus apartamentos, obligándonos a buscar un nuevo lugar para jugar.
Fue entonces cuando el proyecto para construir una nueva cancha de baloncesto cobró vida a través de políticos locales. Esta nueva cancha, con sus aros elevados, se convirtió en nuestro nuevo punto de encuentro en el estacionamiento de Zacs de Bellevue. Continuamos practicando y jugando, y un entrenador, el entrenador Levingston, se unió a nuestro equipo para guiarnos. Bajo su liderazgo, aprendimos no solo las habilidades técnicas del juego, sino también los valores de la disciplina y el respeto.
Sin embargo, nuestro viaje no ha estado exento de desafíos. Durante un torneo en Soccer Garden, nos enfrentamos a oponentes formidables que nos humillaron. Esta experiencia fue un punto de inflexión para nosotros, ya que nos abrió los ojos a la necesidad de trabajar aún más duro para alcanzar nuestras metas. La determinación y el apoyo de nuestra comunidad nos ayudaron a superar estos obstáculos.
A lo largo de los años, continuamos luchando para convertirnos en campeones. Participamos en numerosos torneos, y a través de nuestro arduo trabajo y espíritu de equipo, comenzamos a hacer un nombre por nosotros mismos en el territorio. La Asociación BOYS IN THE YARD se convirtió en un símbolo de unidad, resiliencia y pasión por los deportes, especialmente el baloncesto.
Todo comenzó en 1993 durante un torneo memorable en el que nos enfrentamos al formidable equipo Tough Gang de Grand Case. Este partido fue un verdadero punto de inflexión para nosotros. Aunque nuestros oponentes eran conocidos por su agresividad y juego físico, logramos aprovechar nuestra técnica, velocidad y condición física. Con una determinación inquebrantable, ganamos este partido, convirtiéndonos así en campeones del "Campeonato de Libertad Leo por parte francesa". Esta victoria fue mucho más que un título; forjó nuestra identidad y espíritu de equipo.
Desde 1993 hasta 2001, nuestro equipo vivió un período de dominio sin precedentes. Enfrentamos y vencimos a todos nuestros rivales, consolidando nuestra reputación como un equipo imbatible. Sin embargo, en 2002, sufrimos una derrota ante los Escorpiones de Grand Case, un momento desafiante que nos recordó que el camino hacia la victoria está lleno de obstáculos. Pero nuestra determinación no se desvaneció. En 2003, recuperamos nuestro título de campeón, y en 2004-2005, triunfamos sobre los Escorpiones una vez más, demostrando que nuestro equipo estaba destinado a brillar.
Desafortunadamente, la competencia de la temporada de baloncesto 2005-2006 se detuvo, y el baloncesto desapareció de nuestro panorama hasta 2007. El regreso de la temporada SMBC fue un momento de alivio, pero los desafíos eran numerosos. Logramos la victoria en la temporada 2007-2008 y en el torneo de la Copa de Navidad en 2011, pero la situación del baloncesto continuó deteriorándose. En 2014, decidimos retirarnos, enfrentados a obstáculos que parecían insuperables. Los años siguientes estuvieron marcados por un declive en el número de equipos y una falta de interés en el deporte.
Sin embargo, la pasión por el baloncesto nunca se desvaneció. En 2024, recibimos nuestro número de afiliación de la FFBB, marcando nuestro regreso a la escena. Es con un orgullo inmenso que anunciamos que Boyz nd Yard renace, listo para enfrentar nuevos desafíos e inspirar a una nueva generación de jugadores. Estamos decididos a trabajar duro y transmitir nuestra experiencia a jóvenes talentos que aspiran a convertirse en los futuros líderes de nuestro equipo.
En 2025, tenemos grandes planes y estamos emocionados de ver lo que el futuro nos depara. Con el compromiso de los veteranos y el entusiasmo de los recién llegados, estamos seguros de que Boyz nd Yard será nuevamente una fuerza a tener en cuenta. Juntos, reviviremos nuestra pasión por el baloncesto y haremos brillar a nuestro equipo en el territorio.
Hoy, estamos orgullosos de nuestro legado y nuestro viaje. Hemos evolucionado de un simple grupo de chicos que buscaban diversión a una organización que promueve el desarrollo personal, el trabajo en equipo y el compromiso comunitario. Continuamos inspirando a los jóvenes de nuestro vecindario y más allá a seguir sus sueños y creer en sus capacidades.